martes, 31 de marzo de 2009

los muiscas

Los Muiscas habitaron el altiplano cundiboyacense, sobre las fértiles sabanas de Zipaquirá, Nemocón, Ubaté, Chiquinquirá y Sogamoso .

Su economía, basada en la agricultura, se desarrolló óptimamente gracias al aprovechamiento de las laderas y sistemas de cultivo, canales de sague y riego. Su producción de mantas, cerámicas y artesanías fue abundante, lo que les permitió destinar el excedente al comercio de la sal, las esmeraldas y la tributación.

Su estado fue gobernado por poderosos caciques llamados el Zipa y el Zaque, secundados por otros de menor jerarquía, los Usaques, especie de consejeros; los sacerdotes, los guerreros y el pueblo compuesto por agricultores, alfareros, orfebres, tejedores y comerciantes.

Los alfareros elaboraban la cerámica para uso ritual y ofrendatario, además de enormes vasijas para procesar la sal, ollas jarras y cuencos de uso doméstico.

Sobresalen la cerámica de tipo ceremonial, adornada con figuras zoomorfas como la rana, la serpiente, y figuras antropomorfas que quizás representaban a los caciques.

2 comentarios:

  1. LAGUNA DE GUATAVITA*

    Por Héctor José Corredor Cuervo

    Fuente de vida con alma esmeraldina
    donde se siente la paz de la heredad
    caminando y arropada por la ondina
    bajo los rayos de un sol en hermandad.

    En sus entrañas se guardaba el tesoro
    de venerables caciques de los Muiscas,
    que ofrendaban las vasijas llenas de oro
    a los dioses en silencio y sin ventiscas.

    En verdes montañas que le dan abrigo
    quedaron rastros del hombre codicioso,
    que violó su entraña como un enemigo
    en medio de engaños con son belicoso.

    ¡Oh, bella laguna con agua sagrada
    y gratos efluvios de paz e ilusión!
    Yo quiero que sea siempre respetada
    cual símbolo noble de una gran nación.





    *En esta laguna sagrada los muiscas adoraban a Chie, la diosa del agua, y se desarrollaba el ceremonial de reconocimiento y purificación del nuevo cacique muisca quien después de permanecer la noche anterior en una cueva llegaba a la orilla de la laguna con cuatro sacerdotes y tomaban una balsa de madera cargada de oro y esmeraldas para hacerles ofrenda a los dioses como símbolo de adoración. Antes de sumergirse en el agua, el cacique era impregnado con oro en polvo y tierra, y luego, en la mitad de la laguna, lanzaba los tesoros al agua en agradecimiento a los dioses. La riqueza de esta laguna fue conocida por los conquistadores españoles como los tesoros del Dorado los cuales fueron saqueados sin contemplación. Fue mucho y muy pesado el oro que se llevaron y muy poco lo que se ha podido recuperar. En uno de los saqueos ordenado por Felipe II, se extrajeron 14 cargas del metal.


    ResponderEliminar
  2. LOS MUISCAS DE SESQUILE Y GUATAVITA

    Por Héctor José Corredor Cuervo

    En el silencio sepulcral de las montañas
    se sienten los gritos de una raza olvidada
    que cultivaba el pacifismo en sus entrañas
    con sentimientos de hermandad en la alborada.

    Eran Muiscas, mansos, orfebres y alfareros
    que adoraban el sol, la luna y las estrellas
    sin sospechar de la crueldad de unos guerreros
    que mancillaron el honor de sus doncellas.

    Allá en el rastrojo, donde comienza el monte,
    aún se encuentran los rastros de las semillas
    que nutrieron y dieron fuerza al mastodonte
    para que transportara el oro en sus costillas.

    En la montaña que rodea la laguna
    se ve la herida entre un manto de neblina
    la que abrieron para saquearle la fortuna
    que se guardaba en su entraña esmeraldina

    En la arboleda de la laguna sagrada
    se escucha el canto de las almas afligidas
    que sufrieron en la conquista la celada
    de los ambiciosos con mentes genocidas.

    Por los caminos, en las trochas y en veredas
    se encuentran huellas de los indios inmortales
    que se no aceptaron su compra con monedas
    ni la codicia de invasores criminales.

    Hoy los ventarrones del desarrollo incitan
    a permanecer de pie en esta tierra arisca
    y a unir fuerzas entre seres que la habitan
    para mostrar valor de la cultura Muisca.

    Y en el embalse que rodea la comarca
    es bueno revivir con pompa tradiciones
    que en Guatavita se ofrecían al monarca
    meditando en la grandeza de las regiones.

    Paz, paz y paz es de todos el gran legado
    que dejaron nuestros nativos como herencia,
    para que brille el sol por siempre en el collado
    sin sombras de dolor, de angustia o de violencia.

    ResponderEliminar

Seguidores

Archivo del blog